Dos nuevos libros sobre Hitler buscan aproximar la historia al público joven

Buchvorstellung Hitlers Ende_Bildbiografie_01_720

Hitlers Ende 320px

Hitler Bildbiografie Fuhrer_320

Elena Garuz berichtet in La Vanguardia und in EFE über die beiden neuen Bücher aus dem Berlin Story Verlag über Hitler und den Nationalsozialismus.

 

Berlín, 13 abr (EFE).- Dos nuevos libros sobre Adolf Hitler publicados por la editorial Berlin Story Verlag, una biografía en imágenes y un relato sobre los cien últimos días del dictador, buscan 70 años después del suicidio de „Führer“ ofrecer, sobre todo a las jóvenes generaciones, una aproximación revisada a su figura.

 

La biografía „Adolf Hitler“, del historiador y periodista Armin Fuhrer, es una „recopilación de datos clara, concisa y breve“, con más de 200 imágenes, que busca responder a la pregunta de „cómo pudo ocurrir esto“ desde distintas perspectivas, señaló hoy el autor en la presentación del libro.

 

Se trata, según explicó Fuhrer en el antiguo búnker de la estación berlinesa de Anhalter Bahnhof, de una especie de „Hitler for beginners“ („Hitler para principiantes“), destinado tanto a un público joven como a una audiencia no experta.

 

Constituye una nueva biografía que era „urgentemente“ necesaria, precisamente porque hay tanto escrito sobre el dictador que „se pierde la perspectiva“, agregó.

 

„Curiosamente siempre aparecen nuevas fuentes y las antiguas se someten a reinterpretaciones“, señaló el autor, quien añadió que los jóvenes ven el régimen nacionalsocialista de forma „más relajada“ porque les separa una generación, la de la posguerra.

 

Según Fuhrer, nacido en 1963, su generación „ha dado vueltas durante décadas“ al pasado nazi de Alemania, pero no así los jóvenes que tienen ahora 20 o 25 años.

 

En este sentido, aseguró que „el interés es grande“, pero precisó que el libro „obviamente tiene que resultar atractivo, porque la gente quiere que la entretengan“.

 

Aún así, su biografía en imágenes, para la que se ha sumergido en el Archivo Nacional de Washington y que incluye también instantáneas del archivo del fotógrafo de Hitler Heinrich Hoffmann, entre otras fuentes, es un „mero libro de datos“ sin espacio para „entrar en la controversia“, señaló.

 

Para Armin Fuhrer, centrarse en datos „a veces también resulta doloroso“, porque obliga a decidirse por una tesis y descartar otras.

 

Asimismo, subrayó la esperanza de que su libro constituya una suerte de „antídoto“ contra el extremismo de ultraderecha, aunque precisó que „para eso naturalmente hace falta más que un pequeño librito“.

 

En tanto, „Hitler Ende“ („El final de Hitler“) aborda, según su autor, el también historiador y periodista Sven Felix Kellerhoff, „el drama“ desde el regreso del dictador a Berlín el 16 de enero de 1945 hasta su suicidio el 30 de abril y relata la fantasmal vida en el búnker del „Führer“.

 

El libro supone una reedición revisada de su obra de 2003 „Mythos Führerbunker“ („El mito del búnker del ‚Führer“) que, si antes arrancaba con la construcción del búnker en 1935, ahora se centra en este breve periodo de tiempo de cien días, ilustrado con resultados actuales de las investigaciones.

 

Según Kellerhoff, „cada generación dibuja su imagen de la historia, que cambia a un ritmo muy fuerte de entre diez y quince años“.

 

Antes de 1968, se hablaba de lo mucho que la sociedad alemana había estado implicada, mientras en los años 70 se experimentó una reacción contraria, con una caída considerable del número de estudios centrados en el nazismo, dijo.

 

En los años 80 surgieron de nuevo iniciativas como la Topografía del Terror, un proyecto organizado con motivo del 750 aniversario de Berlín en 1987 y del que surgió la fundación del mismo nombre y la creación de un centro de documentación sobre el nacionalsocialismo, sus crímenes y las consecuencias tras 1945.

 

En los años 90, la revisión de la historia se centró en la culpabilidad de la Wehrmacht y hoy nadie niega, agregó, que el ejército de la Alemania nazi hubiera llevado a cabo una „guerra de exterminio“.

 

Según Kellerhoff, „no hay país que haya dedicado tanto tiempo a estudiar su pasado“ como lo ha hecho Alemania.